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26.07.2018
Centro Médico Integral
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En nuestro Centro Médico Integral Beatríz Ayllón, tenemos esta nueva técnica de Medicina Tradicional China, una técnica que nos ofrece una infinidad de terapias que ayudan a mantener el cuerpo sano y en forma. El Tuina o Tui-Na es una terapia manual que se está haciendo más conocida en Occidente. Se trata de sesiones en las que se combinan maniobras de masaje, movilizaciones, digitopuntura, tracciones y manipulaciones. Mediante estas técnicas se consigue estimular el flujo de Qi (energía) y Xue (sangre) del organismo, regular los órganos internos y equilibrar energéticamente el organismo. El Tui Na es un método terapéutico compuesto por un conjunto de técnicas manuales que se aplican de forma ordenada sobre el organismo. Los movimientos del Tui Na son constantes, enérgicos, uniformes, suaves y penetrantes. Etimológicamente Tui Na está formado por dos maniobras de masaje: Tui Fa: presionar y desplazar simultáneamente.Na Fa: agarrar y traccionar la piel. Con la aplicación del Tui Na conseguimos desde el exterior del organismo efectos en el interior del mismo. Mediante ésta técnica manual debemos plantearnos dos objetivos generales: 1.- Tratar.2.- Prevenir. La sesión de Tui Na Antes de iniciar el masaje el terapeuta organiza la sesión, las maniobras que aplicará y con que orden se va a llevar a cabo, procurará emplearlas teniendo en cuenta la ergonomía del terapeuta. La sesión de Tui Na se organiza en tres fases: Inicial .-  maniobras suaves.Terapia.- maniobras de intensidad variable dependiendo del objetivo del masaje.Final.-  maniobras suaves. Aunque la sesión esté dividida, el Tui Na se realiza de manera que el paciente no perciba el cambio de fase, es una sucesión continua y progresiva de maniobras. Esta técnica puede aplicarse en: Traumatología.Reumatología.Neurología.Patología del aparato locomotor.Pediatría.Patologías relacionadas con el estrés.Medicina interna. El Tui Na es muy efectivo en cefalea, cólico nefrítico, dismenorrea, estreñimiento, gastralgia, hipertensión arterial. Pero los pacientes acuden principalmente a las consultas en busca de tratamientos de traumatología y reumatología. Se utiliza entonces para tratar: tortícolis, cervicalgia, esguince toracocostal, dorsalgia de origen cervical, hernia discal lumbar, lumbalgia crónica, esguince lumbar agudo, espondiartrosis lumbar, tendinitis del supraespinoso, tenosinovitis del tendón del bíceps, periartritis escapulohumeral, bursitis subdeltoidea, bursitis olecraneana, epicondilitis, esguince de muñeca, tenosinovitis de dequervain, síndrome del túnel carpiano, artrosis de rodilla, meniscopatías, esguince de ligamentos de la rodilla, bursitis rotuliana, síndrome del piramidal, bursitis pertrocanterea, coxartrosis, dolor calcáneo, esguince de tobillo... Mediante el Tui Na conseguiremos efectos a nivel físico y a nivel energético: - A nivel físico conseguiremos efectos sobre la circulación sanguínea, el sistema neuromuscular y la piel. - A nivel energético conseguiremos efectos sobre la circulación del Qi (energía) y la Xue (sangre), sobre los órganos internos y efectos generales sobre el organismo. Un poco de historia… El Tui Na se originó en la actual región de Luo Yang, provincia de Hen Nan, China. Esta técnica manual originariamente se denominaba Anmo durante las dinastías Qin (221-207 aC) y Han (206 aC - 220 dC). Con la evolución de la técnica y al volverse más compleja, la terapia manual pasa a denominarse Tui Na durante la dinastía Ming (1368 hasta 1644). Te invitamos a conocer y beneficiarte de esta nueva técnica en nuestro Centro Médico Integral, pero milenaria en el mundo Oriental. Llámanos y pide tu cita para evaluación
02.07.2018
Centro Médico Integral
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Cuando hablamos de agresividad nos viene a la cabeza gente pegándose, insultándose o gritando. No obstante, la agresividad no es más que la manifestación de una emoción que subyace a ella: la ira. Cuando un niño reacciona y pega a su compañero, no debemos limitarnos a pensar que lo hace porque el otro le ha molestado, aunque es probable que así sea, sino recapacitar sobre qué valores estamos transmitiendo a nuestros hijos y qué modelos de actuación les estamos dando para que su respuesta inmediata ante un conflicto sea la agresividad o la violencia Pero, ¿qué es la ira? Es una fuerza interna que surge de nosotros para dar respuesta a diferentes situaciones que vivimos y que nos producen tensión, malestar o frustración. No obstante, es cierto que ante las mismas frustraciones o situaciones negativas no todos respondemos de la misma forma; esta diferencia depende del temperamento de cada persona, pero también de experiencias previas, de los pensamientos y creencias, de los modelos vividos… La ira es una emoción que es necesario encauzar de manera adecuada, expresándola a través del lenguaje u otras formas de conducta, pero huyendo de la agresividad o destrucción hacia los otros. Aunque ciertas emociones, como la ira, la tristeza o el miedo suelan definirse como negativas, todas las emociones tienen algo positivo. La ira es muy importante, ya que hace al ser humano evolucionar y crecer interior y exteriormente. Así, cuando no conseguimos nuestros objetivos y nos enfadamos con nosotros mismos, esta emoción nos da fuerza para luchar más intensamente por lo que queremos y nos ayuda a superarnos. Por eso es importante que no la ignoremos en los niños ni intentemos que la repriman, ya que es una fuerza positiva que ayuda a mantener la vida y a avanzar hacia nuestras metas; eso sí, siempre que la canalicemos adecuadamente. ¿Qué hacer ante las conductas agresivas de nuestros hijos? Cuando tu niño manifiesta expresiones de ira tales como gritar, pegar o romper cosas, lo más habitual es decirle: “No grites”, “No pegues”… Pero hay que pensar que la partícula “no” es una negación, y con ella pretendemos la paralización de la conducta, pero insistiendo en el “no”, no ayudaremos a nuestros hijos a saber qué hacer. Por lo tanto, es fundamental seguir una estrategia diferente: 1- Mantener el control: Es muy importante que los padres sean capaces de controlarse, ya que los niños imitan lo que ven. El dicho “haz lo que yo diga y no lo que yo haga” no vale con los niños. Si cuando te enfadas con él le gritas o incluso le insultas, será lo que él haga cuando sienta ira. Pero si le demuestras que hablando y con una actuación coherente el enfado desaparece, lo percibirá como una forma de expresión eficaz. Para conseguir este objetivo es fundamental canalizar la ira exteriorizando los sentimientos de manera adecuada, haciendo que reflexionen y recuperen la calma, acercándonos a ellos con comprensión, escuchando activamente y dialogando sobre lo que ha pasado. Así conseguiremos que reconduzcan esos sentimientos. Para mantener el control es bueno contar hasta diez, respirar profundamente, pensar antes de actuar, hablar en un tono bajo pero firme… 2- Observar a tu hijo, investigar y reflexionar sobre su comportamiento para saber qué está pasando: Es frecuente etiquetar comportamientos de los niños sin tener en cuenta factores como si están enfermos, cansados y, por supuesto, sin valorar el tipo de comportamiento. No es lo mismo que entre en casa dando un portazo y gritando, a que esté insultando a su hermana porque le ha roto algo. Observar implica ver qué hace y por qué lo hace. 3- Reflexionar con él sobre las causas de su enfado: En el momento que el niño establece una relación directa entre motivos y conductas, comienza a analizar las situaciones de una forma más eficaz y aprende a responder también de un modo más adaptativo. También es muy importante identificar los antecedentes del comportamiento, no solo externos (me han insultado, no me deja su juguete…), sino también internos (hambre, cansancio, etc.). Y, finalmente, cuando nos cuente algo hay que prestarle una atención constante. 4- Enseñarle las conductas adecuadas que le permitirán prevenir, canalizar y no utilizar la agresión verbal o física. Si observas que cuando tu hijo quiere algo va a otro niño y se lo quita sin más, o le pega, debes ayudarle a utilizar otros comportamientos. 5- Insistir en que utilice el lenguaje.Es muy importante que utilice la palabra para expresar su ira. El hecho de que diga “Estoy enfadado” implica que ha identificado la emoción, un primer paso para expresarla adecuadamente. 6- Medir la información que damos al niño sobre su comportamiento. Hay que evitar expresiones como “eres malo por pegar a Luis”, “cuando te pones así eres insoportable”. Todas estas verbalizaciones se refieren a una calificación global y estado permanente del niño (“eres”) y sin duda minan su autoestima. Por eso es fundamental que aprendas a criticar el acto concreto y no al niño; “el hecho de que hayas pegado a Luis está muy mal y significa que no querrá jugar más contigo”. 7- Ser justo con él. En ocasiones, estarás tan enfadado que te resultará imposible no gritarle o decirle algo incorrecto. Si después, una vez calmado, reflexionas y le pides perdón por el comportamiento erróneo, verá que reconocer el error no nos hace peores y que es algo que debe hacerse cuando uno se equivoca. No por ello perderás autoridad, sino que ganarás su respeto. Técnicas para aprender a canalizar la ira - Establecer normas claras que ayuden a los niños a autorregular su conducta Una de las mayores fuentes de conflicto que tenemos en casa con los niños son las disputas que surgen por no cumplir las normas establecidas, que implican en muchas ocasiones reacciones agresivas por parte de los niños y, a veces, también del adulto. Si logramos que los niños interioricen y asuman una serie de normas, estas van a impedir que surjan conductas expansivas hacia el medio, porque los niños habrán aumentado su tolerancia a la frustración, habrán creado normas internas que comprenderán y aceptarán y no verán al adulto como el enemigo, que siempre dice cien veces lo que tiene que hacer fastidiándole cuando está jugando. - Enseñar y reforzar comportamientos incompatibles con la agresividad Debes enseñar al niño frases que no sean agresivas para responder a una disputa. Por ejemplo, a pedir las cosas por favor, a decir “No me molestes, por favor” en lugar de gritar o empujar… El niño comprobará que usando estas frases evita muchas discusiones y obtiene lo que quiere sin necesidad de pegarse. El niño no debe ser ni agresivo, ni pasivo (permitir que le pisen), sino asertivo. La persona asertiva dice lo que piensa sinceramente y lo que le parece justo, pero sin faltar a los derechos de los demás ni perder los suyos. Para enseñarle a desarrollar este tipo de conducta, podéis hacer dramatizaciones con muñecos representando diferentes situaciones (cómo pedirle a alguien que baje la música, cómo pedirle a un amigo un juguete, etc.); leerle cuentos en los que las disputas se resuelvan dialogando; alabarle cuando se comporte como es debido… - Desarrollar la empatía Es quizá una de las tareas más difíciles de conseguir. Ser empático es comprender al otro, factor que no implica de ninguna manera el modificar nuestros pensamientos o estar de acuerdo con él. Es ponerse en el lugar del otro para entender lo que ha hecho y por qué. Cuando tu hijo pegue a otro debes decirle: ”Cuando te pegan a ti, ¿cómo te sientes? ¿Te gusta?”. Para trabajar la empatía con los niños, aprovechad los hechos cotidianos y cuando veáis una película o contempléis una situación en la que una de las personas está siendo agredida, haced que se ponga en su lugar y que reflexione sobre cómo se sentirá la otra persona. Una buena idea es jugar a las adivinanzas. Proponle una situación y dale tres opciones sobre cómo se sentirá una persona si le ocurre eso. - Aprender a rectificar y pedir perdón Solo cuando el niño reconoce su falta, puede responsabilizarse de su actuación y corregir las consecuencias de su conducta. Pedir perdón y arrepentirse es fundamental para lograr que no vuelva a cometer el mismo acto. - Aprender a resolver problemas Muchas veces los niños responden de una manera agresiva porque no saben actuar de otra forma, les faltan habilidades para solucionar problemas. Para enseñarle a resolver un problema, debéis entrenaros siguiendo estas pautas: - Identificar el problema - Quién tiene el problema - Posibles soluciones - Consecuencias de cada unas de estas posibles soluciones - Elección de la mejor solución - Puesta en práctica - Reforzar el resultado si ha sido positivo - Revisar el problema si ha habido un error Podéis tener un cuaderno en el que vayáis apuntando diferentes situaciones vividas por el niño para ver cómo ha afrontado cada una de ellas. - Desarrollar estrategias de autocontrol Explícale claramente en qué consiste el autocontrol y ponle ejemplos concretos de la vida cotidiana en los que debe controlarse (cuando un compañero le empuja sin querer en el patio, cuando no le dejáis ver la tele más rato, cuando le ordenáis recoger la mesa y está jugando…). Las principales técnicas de autocontrol son: modificación del pensamiento (“tengo que ganar” por “tengo que pasármelo bien e intentar ganar”); métodos de relajación, etc. Es importante que todas estas técnicas sean reforzadas y pauteadas por un psicólogo, para que os ayude a canalizar estas emociones negativas en vuestros hijos. En nuestro Centro Médico Integral Beatríz Ayllón, disponemos de excelentes profesionales que os apoyarán en este camino. ¡Os esperamos!
04.06.2018
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La acupuntura es una técnica médica tradicional china para manipular el qui con el fin de balancear las fuerzas opuestas del yin y el yang. El qui, una supuesta “energía" que permea todas las cosas, se cree que fluye a través del cuerpo a lo largo de 14 caminos principales llamados meridianos. Cuando el yin y el yang están en armonía, el "qui" fluye libre en el cuerpo y la persona está sana. Cuando una persona está enferma, mórbida o herida, se cree que existe una obstrucción del "qui" a lo largo de los meridianos. La acupuntura consiste en insertar agujas a través de puntos particulares del cuerpo, presuntamente removiendo así las obstrucciones del qui y por tanto reestableciendo la distribución del yin y del yang. La acupuntura ha sido usada en China durante más de 4,000 años para aliviar el dolor y curar la enfermedad. La medicina tradicional china no está basada en el conocimiento moderno de la psicología, la bioquímica, la nutrición, la anatomía o cualquiera de los mecanismos conocidos de cura. Ni tampoco está basada en el conocimiento de la química celular, la circulación sanguínea, la función de los nervios, o en la existencia de hormonas u otras sustancias bioquímicas. No hay correlación entre los meridianos usados en la medicina tradicional china y el actual esquema de órganos y nervios en el cuerpo humano. La acupuntura es usada en el tratamiento de depresiones, alergias, asma, artritis, problemas de la vejiga y del riñón, constipación, diarrea, resfriados, gripe, bronquitis, mareos, tabaquismo, fatiga, desórdenes ginecológicos, ciática, disfunciones sexuales, dolores de cabeza, migrañas, parálisis, presión arterial, estrés, apoplejías, tendonitis, problemas visuales, etc. Se estima que entre 10 y 15 millones de personas usan la acupuntura cada año como tratamientos de  para todo tipo de dolencias, desde aliviar el dolor hasta tratar adicciones a las drogas o combatir el SIDA, combinadas con la medicina . ¿Duelen las agujas? Las personas experimentan agujas de la acupuntura de manera diferente. La mayoría de los pacientes sienten un dolor mínimo que se insertan las agujas, algunos sienten ningún dolor en absoluto. Una vez que las agujas están en su lugar, no hay dolor por lo general. Las agujas de acupuntura son muy finas y sólidas y están hechas de acero inoxidable. La punta es lisa (no hueca con punta cortante como una aguja hipodérmica) y la inserción a través de la piel no es tan dolorosa como inyecciones o de toma de muestras de sangre. El riesgo de irritación de la piel y hematomas es menor que cuando se utiliza una aguja hueca. ¿La acupuntura realmente funciona? Sí. En los últimos 2.000 años, más personas han sido tratados con éxito con la acupuntura que con todas las otras modalidades de salud combinados. Hoy en día la acupuntura se practica ampliamente en el mundo Occidental En la actualidad se está utilizando cada vez más en  los pacientes y por los médicos. Los tratamientos de acupuntura se pueden dar al mismo tiempo, otras técnicas se están utilizando, como la medicina convencional occidental, ajustes osteopáticos o quiroprácticos y recetas naturopáticas u homeopáticas. Es importante que tu acupunturista sepa toda su historia para que él o ella puede ayudarle a obtener el mayor beneficio de todos sus tratamientos.
22.05.2018
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El trauma es una realidad tangible en nuestras vidas, algo mucho más frecuente y común de lo que puede parecer. Su raíz etimológica proviene del griego, y significa “herida”.  Normalmente se lo considera como la consecuencia derivada de un evento, que genera desórdenes psíquicos o físicos que afectan al nivel de calidad de nuestras vidas. Sin embargo, un trauma no es una condena de por vida. ¿Qué es el trauma? El trauma emocional es una "herida psicológica" que puede ser provocada por situaciones diversas, generalmente extraordinarias, inquietantes, abrumadoras y perturbadoras, que van más allá de las experiencias usuales. Estas situaciones altamente estresantes englobarían desde grandes desastres naturales, guerras, accidentes, abusos…, “graves amenazas a la vida o a la integridad física, amenazas verdaderas o daños a los hijos, cónyuge, familiares, amigos; destrucción súbita del hogar, de la comunidad; presenciar la muerte o heridas graves de otra persona como resultado de un accidente o de un acto de violencia física”  También puede llegar a abarcar experiencias aparentemente de menor trascendencia, tales como: una operación, una caída, un castigo, enfermedades graves, desprotección, humillaciones, cambio de roles en la familia, migración a otra ciudad o país… que también pueden ser vivenciadas de forma traumática. De hecho, no es tanto la dimensión del evento en sí mismo lo que determina el daño producido, sino que sus efectos dependerán, además, de cada persona, de su historia y de su entorno afectivo, del momento evolutivo en el que se haya producido y de su reiteración a lo largo del tiempo. El trauma, sin importar su origen, afecta de tal manera a la salud, a la seguridad y al bienestar de la persona, que ésta puede llegar a desarrollar creencias falsas y destructivas sobre sí misma y del mundo que la rodea. En general, se considera como algo normal que ante determinados eventos reaccionemos con tristeza, ansiedad, enfado, irritabilidad, alteración del comportamiento, consumo de sustancias... durante un breve periodo de tiempo. Sin embargo, a veces, esas dificultades se vuelven tan intensas y duraderas, que provocan serios problemas en el funcionamiento personal y de adaptación psicosocial. Para dar cuenta de estos fenómenos más intensos y dañinos, la clasificación de la OMS , propone una categoría de los trastornos provocados por estrés y traumas, en los cuales se incluye el TEPT Agudo y Crónico, los Transtornos de Adaptación y los Cambios Duraderos de Personalidad posteriores a una situación catastrófica. Actitud para enfrentarlo Las personas con una actitud optimista parecen manejar mejor los síntomas de enfermedades físicas como pueden ser el cáncer, enfermedades crónicas, la cirugía cardíaca..., lo que parece deberse a que las estrategias usadas por estas personas suelen estar centradas más en el problema, en la búsqueda de apoyo social y encontrar los lados positivos de la experiencia estresante. Por el contrario, las personas pesimistas se caracterizan por el empleo de la negación y el distanciamiento del agente estresor, centrándose más en los sentimientos negativos producidos por esa situación. De este modo, se va dibujando con mayor claridad un patrón de personalidad con tendencia a la buena salud que se caracteriza por el optimismo, la sensación de control y una buena capacidad de adaptación. Este tipo de técnicas promueven la expresión del propio sentir desde un lenguaje diferente que permite canalizar sensaciones, emociones y recuerdos sin empujar a la catarsis o al desbordamiento emocional, ofreciendo una nueva vía expresiva que escapa a las resistencias y al bloqueo verbal, favoreciendo el recuerdo y la construcción de un relato coherente que posibilite la comprensión de lo ocurrido. Esto permitirá a la víctima la integración de su experiencia, desde un ámbito seguro y libre de juicios . Así pues, el trauma no tiene por qué ser una condena de por vida. Durante el proceso de sanación se puede generar una evolución renovadora, capaz de mejorar nuestra calidad de vida, convirtiéndose en una experiencia de transformación y metamorfosis. La capacidad que tenemos los seres humanos de perdonar, de recomponernos, de seguir adelante, de prosperar, de iluminarnos, de superar pruebas y sucesos, de levantarnos y resurgir con una sonrisa triunfal al reencontrarnos con nuestra identidad, con el amor… es espectacular y sencillamente admirable.
11.04.2018
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Nuevo artículo en Revista Valdemoro Digital de nuestra Centro Médico Integral... "La Resiliencia ante la muerte de un hijo"  (sigue el link para leer)
26.03.2018
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Estar alertas y enseñar a los pequeños a estarlo es cosa difícil, pero no imposible. Si estamos constantemente repitiendo las directrices que en este artículo te enseñamos, tal vez la tarea sea menos trabajosa y tanto tu como tu hijo o hija tendrán más tranquilidad y seguridad. Aunque te parezca increíble el título de este post, es real, es así, los niños si no tienen interiorizado el concepto de "peligro" asociado a "extraño", difícilmente podremos prevenir situaciones. Seamos proactivas antes de ser reactivas ¿Comencemos?...  Los niños ven personas desconocidas todos los días en las tiendas, en el parque y en sus barrios. La mayoría de ellas son personas normales y agradables, pero algunas pueden no serlo. Aprende cómo enseñar a tu hijo a identificar a aquellas personas y situaciones que pueden ser peligrosas. ¿Quién es extraño y quién no? No todos los extraños implican un peligro y, por ello, es importante que los niños aprendan a identificar a aquellas personas desconocidas a las que deben evitar y de cuáles no tienen por qué dudar. Si en algún momento necesitan ayuda también tendrán que acudir a un desconocido; por ejemplo, si se han perdido, si otro niño los quiere pegar o si alguien los persigue. Por ello, deben entender que no todos los extraños son malas personas y que con ciertos desconocidos sí se puede confiar. ¿Con qué tipo de extraños se puede confiar?  Si algún niño necesita ayuda, ¿a quién debe acudir?  En primer lugar, enséñale que debe buscar a una persona con uniforme, especialmente policías, guardias de seguridad, bomberos o empleados de alguna tienda. Si no encuentra a nadie con uniforme, puede acudir a mujeres, personas con niños o gente mayor, y siempre es recomendable que lo haga en lugares públicos. De la misma manera, muestra a tu hijo dónde están las casas de amigos y familiares y las tiendas y restaurantes del vecindario a dónde puede acudir si necesita ayuda. También es recomendable que haga uso de su sentido común y evite a personas que le hagan sentir incómodo. Por otra parte, es común entre los niños desconfiar de aquellos desconocidos con un aspecto malvado o aterrador; los pequeños tienden a pensar que las personas malas se parecen a los villanos de los dibujos animados, cuando no es cierto. Como padres, hay que explicar a los niños que se deshagan de esta idea y no juzguen a las personas por su apariencia, sino por sus acciones. Los pequeños deben entender que la mayoría de personas peligrosas, especialmente los abusadores y los secuestradores de niños, parecen normales y amigables. Es de vital importancia enseñar a los niños a reconocer aquellas situaciones potencialmente peligrosas. La mejor manera de proteger a tu hijo es que aprenda a reconocer los signos de advertencia y los comportamientos sospechosos. Indícale que debe sospechar y pedir ayuda inmediatamente cuando un desconocido: Le ofrece ir a dar un paseo o una vuelta en coche. Le ofrece un regalo como golosinas o juguetes. Le pide desobedecer a sus padres o hacer algo sin permiso. Le pide ayuda para algo (para buscar a un perro perdido, por ejemplo). Le pide guardar un secreto. Le intenta tocar las partes íntimas o le pide que le toque las suyas. Le hace sentir incómodo de cualquier manera. Si cualquiera de estas situaciones ocurre, asegúrate de que tu hijo sigue estos 4 pasos: Decir No Huir del lugar Gritar lo más fuerte posible Explicar a un adulto de confianza lo que le ha ocurrido Prevenir los encuentros con personas extrañas Además de asegurarte de que tu hijo aprende estos consejos, también puedes aplicar las siguientes precauciones para ayudarle a mantenerse alejado de los peligros: Saber dónde está en todo momento. Asegúrate de que te informa y pide permiso cuando vaya a alguna parte. Señalarle los lugares más seguros. Muéstrale los sitios para jugar y los caminos del vecindario más seguros. Aconséjale que confíe en su instinto. Aunque no tenga explicación lógica, si tu hijo no tiene un buen presentimiento sobre una persona o situación, es mejor que se aleje. Anímale a jugar en grupo. Siempre es recomendable y más seguro que los niños jueguen en grupo y estén acompañados de otros niños. Esperamos que como Centro Médico Integral haber podido aportar en algo con este post y con estos consejos, que como madre o padre no debemos dejar de lado ni para más adelante. Una situación de esta naturaleza no tiene época, ni horario ni fecha. 
13.03.2018
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Cuando hablamos de violencia por lo general se cree que es por parte del hombre hacia la mujer, pero no siempre es así, y según elaborados estudios  6 de cada 10 hombres han sido maltratos por su novia y 4 de cada 10 por sus esposas. En realidad suena un poco gracioso porque siempre se asume que los hombres son ‘quienes llevan los pantalones en la relación’ pero la violencia no es un juego, por el contrario es una situación realmente preocupante, y los estereotipos y la vergüenza son los principales causantes de que no se propague y no se denuncie.  ¿CUÁLES SON LOS TIPOS DE MALTRATO HACIA LOS HOMBRES? ¿POR QUÉ NO DENUNCIAN?  #1 Degradación: Este es un tipo de violencia que se ejerce en ambos tipos de género. Consiste en hacer que la otra persona se sienta desvalorada, y se cree una dependencia frente a su pareja. “No sirves para nada, eres un tonto”. #2 Cosificación: El hombre deja de sentirse una persona para empezar a ser un objeto inanimado que solo obedece órdenes, no tiene la capacidad de dar opiniones ni pensar. Se convierte en una cosa y pierde su identidad. #3 Intimidación: Este tipo de violencia consiste en amenazar a la otra persona a fin de mantenerlo alerta y ansioso, lo que podría obligarlo a sentirse realmente mal con mucho miedo y temor. Algunos ejemplos son: “¡Vete de casa!, me voy a marchar con tus hijos y te vas a quedar solo, como sigas llegando tarde un día me vas a encontrar muerta”. #4 Sobrecarga de responsabilidades: Es obligar a los hombres a asumir todas las responsabilidades, ya sea de la familia o de la relación. Él tiene que asumir todo y ya no tiene tiempo ni cabeza para relajarse ni pensar en nada más. #5 Privación: Este tipo de violencia consiste en hacer que el hombre se aísle de todos, es decir lo hacen elegir entre sus amigos o su pareja, o entre su familia y su pareja. Limitan y reducen sus posibilidades de socializar. #6 Distorsión de la realidad subjetiva: Según estudios realizados por psicólogos, este tipo de violencia se relaciona con la transformación de la percepción de la otra persona. “Al hombre se le crea una sensación de confusión, de duda constante. Se encuentra cuando la pareja apela a la superioridad de su lógica o su razón, cuando miente lo evidente o le engaña y le hace ver que está confundido, cuando una cosa pequeña le pone la mayor importancia para hacerle sentir culpable”. #7 Estrategias defensivas: Este tipo de violencia es psicológica y es similar a la victimización, hacer sentir al otro culpable de todo lo que sucede. #8 Violencia física: ¡Nunca se deben permitir! Una simple cachetada o un empujón son ejemplos de violencia, ¡no lo permitas! Como mencionamos líneas arriba el hombre no denuncia, por lo general por el miedo al ridículo o por la vergüenza de reconocerse víctima, además de este motivo existen algunos más: #1 Falta de apoyo: Tanto jurídico como del Estado, la falta de apoyo va por ambos lados. No existen leyes que protejan a los hombres maltratados, todos hemos escuchado hablar del feminicidio pero ¿alguien escuchó sobre el hombricidio? A eso se le suma que no hay líneas de ayuda al hombre maltratado. #2 Problemas de credibilidad: ¿Alguien de tu familia te creería si le cuentas que tu novia ejerce violencia sobre ti? ¿Qué diría tu familia si dices que eres un hombre maltratado? Ese es un motivo por el cual los hombres no denuncias, no tienen apoyo ni familiar ni de su entorno social. #3 Mostrarse débil: Esto genera sentimientos de humillación, o de culpa. El hombre se siente muy mal y tiene miedo a que su hombría se vea vulnerada o afectada. Lo más importante es que la violencia, en cualquiera de sus tipos, no debe ser permitida bajo ninguna situación, recuerda siempre que el amor no duele y no nos debe hacer sentir mal, ni mucho menos causarnos daño.
23.02.2018
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Perdonar es una de las herramientas más poderosas con la que contamos y muchas veces no resulta de fácil manejo. Perdonar no significa olvidar, mucho menos significa pretender que no dolió, pero sí significa que dejamos de permitir que esa pena controle nuestras vidas. Nada más satisfactorio que la libertad, y aunque todos somos esclavos de algo aunque no lo notemos, debemos aprender a gestionar todo aquello que nos ata y nos limita. Cualquier rencor, culpa, odio, resentimiento, que alberguemos en nuestro corazón sin poderlo transformar en energía positiva, tendrá el poder siempre de llevarnos allí y generarnos las veces que lo permitamos todas las emociones negativas que ronden ese recuerdo: rabia, ira, tristeza, desolación, sensación de abandono, frustración, etc… Cualquier pensamiento que nos ronde por la cabeza y nos genere una emoción negativa debe ser traído a la luz, debe ser transmutado, sin rechazo, sin darle mucho protagonismo, solo validando por qué nos afecta de una manera determinada y tomando las acciones que nos permitan sanar. La sanación es una decisión, depende de un trabajo que debe partir de cada uno, pero puede ser inclusive guiado por un especialista, que nos ayude a ver lo que para nosotros pueda no ser evidente. Pero de cualquier manera el darnos cuenta de que algo nos está afectando, que algo que inclusive no sabemos identificar nos daña y nos limita, es el primer paso en la búsqueda del bienestar. El estar aferrados a un mal recuerdo, al rencor propio de una herida no sanada, no nos permite ocupar nuestro corazón con otros sentimientos que nos nutran, debemos sacar todo lo que nos pese y definitivamente un perdón que tengamos pendiente, puede ser una de las cosas que más generen carga en nuestro ser. Muchas veces no se trata de otra persona, sino de nosotros mismos, no sabemos perdonar haber hecho las cosas de una manera en particular, no sabemos perdonarnos el no haber tomado riesgos, o haberlos tomado y que los resultados distaran de lo que deseábamos, no sabemos perdonarnos decisiones, acciones, omisiones y no terminamos de aceptarnos, con nuestros aciertos y desaciertos y cuando esto ocurre, viene una cadena de acontecimientos indeseables asociados a nuestros criterios de merecimiento, que se vuelven cada vez más duros con nosotros mismos. Aprendamos a perdonar, a liberar, a aceptar y a fluir con cualquier circunstancia, aprendamos a no mirar tanto hacia atrás y a engancharnos justo en lo que nos duele, si vamos a mirar hacia atrás que sea con la capacidad de regresar sin abrir las heridas que se generaron en el pasado, de manera práctica y no torturante para nuestra existencia. El perdón es una llave que nos permite abrir puertas sin resultar heridos, atesoremos esa llave y aprendamos a utilizarla.
13.02.2018
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¿Eres de escuchar música clásica? Si no es tu caso, podrías comenzar a hacerlo. Diferentes estudios aseguran que este género musical ayuda a combatir el insomnio, reducir la ansiedad y para aprender nuevos idiomas.  De hecho, se denomina “efecto Mozart” a la serie de beneficios... que produce el hecho de escuchar música compuesta por Wolfgang Amadeus Mozart, que mejora de forma temporal el razonamiento espacio-temporal y la memoria a corto plazo. ¿Cuáles son algunos de los beneficios que tiene la música clásica en las personas?  1. Combate el insomnio: Estudios señalan que escuchar música clásica antes de irse a dormir ayuda a combatir los peores casos de insomnio, logrando un sueño más largo y profundo. La razón estaría en sus ritmos y tonos usuales. 2. Ayuda a mejorar el aprendizaje: Se ha demostrado  que el escuchar las complejas piezas de Mozart, mejora las habilidades de aprendizaje de los estudiantes, dado que el razonamiento abstracto que se activa con el estudio, activa patrones similares a la música. Por otra parte, se sostiene que ayuda al aprendizaje de otros idiomas, dado que mejora la incorporación de la gramática y el vocabulario. Otras investigaciones corroboraron lo mismo al demostrar una mejora en la pronunciación de la lengua gracias a este género. 3. Reduce el dolor y la ansiedad: Pacientes oncológicos vieron reducido su dolor luego de escuchar música clásica a través de auriculares que silenciaban el ruido externo. A su vez, pacientes durante biopsias de próstata, que suele ser una intervención que produce un aumento de la presión arterial debido a la ansiedad y tensión que sienten las personas, lograron descender su ansiedad tras oír a compositores clásicos. 4. Favorece la recuperación tras un trasplante: Otras investigaciones, sostienen que disfrutar de música clásica luego de un trasplante de corazón ayuda a la recuperación exitosa del paciente. El experimento inicial se realizó en ratones de laboratorio que fueron sometidos a este tipo de operación, y que, tras escuchar a Beethoven o Mozart, vieron su vida más alargada con respecto a los que escuchaban otros géneros musicales.  5. Mejora el rendimiento: Este género no sólo favorece a los pacientes de forma directa, sino también a los médicos. Estudios han demostrado que estos profesionales, que escuchaban a Mozart durante algunas intervenciones quirúrgicas, tenían los sentidos más agudos. El impacto fue tal que éstos lograron aumentar el índice de detección de pre cánceres en comparación con los médicos que no escuchaban música clásica. Interesante, entonces, e importante y demostrado que la música clásica tiene muchos beneficios tanto en personas sanas como en enfermos. ¿Por qué no comenzar desde ya a practicar el escuchar música clásica? Además de beneficios, la música te trae conocer magníficos compositores de siempre.
24.01.2018
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Una persona con anorexia puede perder hasta el 85% de su peso corporal. Muchas personas alrededor del mundo trabajan de diversas formas para lograr una figura armoniosa y bella, llegar al peso ideal y tener un cuerpo digno de película o revista de belleza. Una buena alimentación junto a una apta rutina de ejercicios y mucho esfuerzo ayuda a acercarse a este objetivo. Toma un buen tiempo y llena de satisfacción a la persona que lo logra. El problema nace cuando se quiere ir más allá de lo saludable, a un límite donde el peso es totalmente desproporcionado a la altura y donde la figura pierde lo armonioso junto con el peso. Esta persona ha tomado el camino de la anorexia. ¿Qué Es La Anorexia? Según diversos expertos y organizaciones especializadas, esta se define como “un trastorno que hace perder más peso de lo que se considera sano según la edad y altura”. Quienes padecen este desorden se ven aterrorizados a subir de peso, aun estando en la categoría saludable o bajo esta. El exceso de ejercicio o dietas extremas son métodos utilizados para llegar a donde la persona se proponga. Si bien las causas de la anorexia nunca han sido claramente establecidas, existen muchos elementos que pueden verse involucrados, además de factores sociales que promueven a las figuras muy delgadas. Tener una imagen negativa de sí mismo, ponerle más atención al peso de lo normal y ser muy perfeccionista a la hora de subirse a la pesa pueden ser algunas chispas que enciendan el problema. Este trastorno puede presentarse en los primeros años de la adolescencia o inicios de la edad adulta. Estudios han demostrado que un 85% de los que sufren con la anorexia son mujeres. El Perfil De Un Anoréxico Mientras la concentración gira entorno a los kilos, se tiende a ignorar el real peligro de bajar de peso en exceso. Negarse a comer acompañado, inducir el vómito luego de las comidas, cortarla en pequeños trozos y cambiarlos de posición en el plato en lugar de comer suelen ser señales para identificar este trastorno con tiempo. La anorexia no solo puede causar la pérdida de peso, también puede derivar en una complicada osteoporosis (adelgazamiento de huesos), piel amarillenta, depresión, sensibilidad excesiva ante el frío, atrofia muscular y una severa depresión y pérdida de memoria. A pesar de que este trastorno afecta a gran cantidad de personas y es muy visible en la publicidad de famosas marcas y reconocidas pasarelas a lo largo del mundo, no existen cifras internacionales para iniciar campañas medicas serias contra la anorexia, aunque las estimaciones de la OMS y Cruz Roja mencionan que un 3% de la población adulta y adolescente padece de esta. Publicidad pasarelas: Estándares Imaginarios En diversas ocasiones se ha culpado a ambas disciplinas de ser un combustible para el avance de este problema. Las imágenes de aquellas modelos con notoria delgadez y la publicidad perfeccionista que aparece en cada esquina convierten a la anorexia en un modelo a seguir para las generaciones que están surgiendo en el presente milenio. A pesar de que países como Francia, Bélgica y España han pujado por leyes que prohíban los cuerpos anoréxicos en las pasarelas y el gran terreno que han ganado las modelos de “talla grande”, la anorexia y otros trastornos alimenticios parecen ser inmunes y continúan con su avance, lento pero seguro. No basta con entender el problema, ya que su origen no es racional. El tratamiento eficaz de la anorexia debe actuar sobre los factores emocionales que están a la base, de lo contrario la persona que enfrenta un cuadro anoréxico escuchará gente que le hable de la importancia de comer más, de lo peligroso que es su régimen alimentario actual y aunque pueda estar de acuerdo y comprenderlo no podrá cambiarlo. ¿Por qué ocurre esto? Responder esta pregunta no es fácil y la hipótesis que sustenta su explicación depende mucho del enfoque terapéutico con el que se decida iniciar un tratamiento.
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